presentada por VIASNA
La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), reunida en su XXXVII Congreso en Ereván, Armenia,
Considerando el violento ataque sufrido en febrero de 2010 por un defensor de los derechos humanos en la Federación de Rusia, que se añade a la dramática serie de ataques similares contra otros defensores rusos en 2009, llevando a la muerte de cinco de ellos: Natalia Estemirova, Stanislas Markelov, Anastacia Baburova, Zarema Sadulayeva y Alik Umar Dzhabrailov;
Considerando el violento ataque sufrido en febrero de 2010 por un defensor de derechos humanos en Uzbekistán;
Considerando la detención arbitraria de tres defensores de derechos humanos a finales de marzo de 2010 por haber organizado una protesta pacífica en Belarús, así como la extensión a principios de marzo de 2010 de la detención arbitraria de un defensor de derechos humanos en la Federación de Rusia, haciéndose eco de la detención de nueve integrantes de la Asociación de Derechos Humanos de Uzbekistán (HRSU), organización miembro de la FIDH, que permanecen encarcelados desde hace varios años en condiciones críticas de salud;
Considerando que estos hechos se inscriben en un contexto de violaciones flagrantes de los derechos humanos en Europa del Este y Asia Central;
Considerando que tales violaciones generalmente ocurren en un contexto de impunidad generalizada, donde no hay investigaciones efectivas y donde los responsables de los abusos siguen siendo impunes;
Considerando que los métodos utilizados por las autoridades de la región para restringir la libertad de expresión y el goce de otros derechos fundamentales son cada vez más perniciosos: obstáculos a las libertades de reunión y de asociación, como lo ilustran las detenciones del 31 de marzo tras protestas pacíficas en la Federación de Rusia; acoso judicial, detención arbitraria; estigmatización de los defensores, de las voces críticas y de los opositores;
La Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), reunida en su XXXVII Congreso en Ereván, Armenia, recomienda:
A las autoridades de la región Europa del Este y Asia central, en particular, Belarús, la Federación de Rusia y Uzbekistán:
Al Comisionado de Derechos Humanos del Consejo de Europa, al Punto Focal de la OSCE sobre Defensores de Derechos Humanos, a la UE y al Relator Especial de la ONU sobre defensores de derechos humanos:






