La entrada en vigor de la Convención es un paso histórico en el camino de garantizar que ninguna persona jamás volverá a ser sometida al delito de desaparición forzada. La presente Convención también reconoce el derecho de todas las víctimas a conocer la verdad sobre las circunstancias de los casos de desapariciones forzadas y cuenta con fuertes disposiciones sobre justicia, reparación, reconstrucción de la memoria histórica y garantías de no repetición.
Este desarrollo en el ámbito internacional es sin duda un motivo de celebración. Es igualmente necesario redoblar el compromiso de todas las partes para poner fin a este crimen despreciable contra la humanidad.
Su valor es concreto y práctico, y depende en gran medida de los continuados esfuerzos de las familias de las víctimas, las ONG, los gobiernos, la ONU y su nuevo comité que este instrumento se utilice para responsabilizar a los infractores responsables, evitar la repetición y prevenir nuevas violaciones en el futuro.
Así como la ICAED expresa profundo agradecimiento a todos los Estados-partes, también hace un llamamiento a todos ellos a:
La ICAED también pide a todos los Estados que aún no han ratificado la Convención a hacerlo lo antes posible.
Finalmente, la ICAED desea agradecer a todos los familiares de personas desaparecidas; sus asociaciones, a todas las organizaciones miembros de la Coalición, así como todas las demás organizaciones y defensores de derechos humanos que participaron en este logro histórico.
Celebramos este éxito, preparándonos para la entrada en vigor del tratado el 23 de diciembre de 2010 y continuemos el trabajo para lograr más ratificaciones y lograr que la aplicación universal esté garantizada.






